Los Hábitos Del Ejecutivo Eficiente


 
Hay algunos detalles más triviales que hacen
que una empresa más eficiente pueda poner 
en práctica toda la teoría.

Proyectar el espacio de trabajo Si está rediseñando su despacho, oficina o lugar de trabajo, haga una

lista de las cosas que necesita para trabajar. Asígneles prioridades:
que es indispensable -generalmente una PC y un teléfono- y que es de
soporte -libros, archivos, etc-
Al hacer esta lista, los muebles y los espacios se organizan más
fácilmente. Si tiene la posibilidad, puede utilizar esta lista como
referencia para que el arquitecto pueda optimizar el confort y el
diseño, ampliando considerablemente las posibilidades de eficiencia.

Registre las tarjetas y folletos

Es más fácil y rápido buscar un teléfono, email o contacto si está en un
formato digital. Tener una pila de tarjetas y material impreso sólo nos
hace perder tiempo ése contacto que necesitamos.
Con un CRM
La forma más eficiente de guardar tarjetas personales es utilizar un
gestor de contactos, que le permita guardar folletos escaneados, un
resumen de las conversaciones telefónicas y anotaciones.
Sin un CRM
Puede utilizar un “PIM” (personal information manager), disponible
gratuitamente con la mayoría de los teléfonos celulares, o un simple
archivo de texto o planilla de cálculo.

Archive las tarjetas y folletos

Las tarjetas personales pueden archivarse en tarjeteros o carpetas, que
irán a una biblioteca o archivador. Los brochures, folletos y otro
material impreso, que no tienen un tamaño estándar, pueden guardarse en
carpetas organizadas por categoría o fecha.
De esta manera dispondremos de más espacio en los cajones o incluso el
escritorio, dejando más libre el área de trabajo.

Administre su tiempo apropiadamente

Estadísticamente, el tiempo productivo es el 20% de la jornada laboral,
el tiempo restante se usa para tareas secundarias que hacen que ese 20%
sea realmente productivo. Haga la prueba: asigne 1 hora en su agenda.
Asegúrese que durante esta hora no recibirá llamados ni revisará su
correo. Notará que al finalizar esta hora, habrá avanzado la misma
cantidad que avanzaría en un día habitual de trabajo.

Ahora, la tecnología en conjunto con la 
inteligencia son la verdadera naturaleza del
Ejecutivo Eficiente


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Una historia de éxito que cambio la hoteleria mundial


Una noche tormentosa hace muchos años, un hombre mayor y su esposa, entraron a la recepción de un pequeño hotel en Filadelfia. Intentando conseguir resguardo de la fuerte lluvia la pareja se aproxima al mostrador y pregunta:
“¿Puede darnos una habitación?”. El empleado, un hombre atento con una cálida sonrisa les dijo: “Hay tres convenciones simultáneas en Filadelfia…
Todas las habitaciones de nuestro hotel  están tomadas y estoy enterado que an la ciudad entera no hay habitaciones, estamos al 100% llenos.
El matrimonio se angustió pues era difícil que a esa hora y con ese clima tan adverso fuesen a conseguir dónde pasar la noche. Pero el empleado les dijo:
“Miren…, no puedo enviarlos afuera con esta lluvia. Si ustedes aceptan la incomodidad, puedo ofrecerles mi propia habitación. Yo me arreglaré en un sillón de la oficina.

El matrimonio lo rechazó, pero el empleado insistió de buena gana y
Finalmente terminaron ocupando su habitación.

A la mañana siguiente, al pagar la factura el hombre pidió hablar con él y le dijo: “Usted es el tipo de Gerente que yo tendría en mi propio hotel.
Quizás algún día construya un hotel para devolverle el favor que nos ha hecho”.
El conserje tomó la frase como un cumplido y se despidieron amistosamente.

Pasaron dos años y el empleado recibe una carta de aquel hombre, donde
Le recordaba la anécdota y le enviaba un pasaje de avión ida y vuelta a New York con la petición expresa que los visitase. Con cierta curiosidad el empleado no desaprovechó esta oportunidad de visitar gratis New York y concurrió a la cita.


En esta ocasión el hombre mayor le llevó a la esquina de la Quinta
Avenida y la calle 34 y señaló con el dedo un imponente edificio de piedra rojiza y le dijo:
“Este es el Hotel que he construido para usted”. El empleado miró
Anonadado y dijo: “¿Es una broma, verdad?”. “Puedo asegurarle que no”, le contestó con una sonrisa cómplice el hombre mayor. Y así fue como William Waldorf Astor construyó el Waldorf Astoria original y contrató a su primer gerente de nombre George C.

Obviamente George C. no imaginó que su vida estaba cambiando para
siempre cuando hizo aquel favor para atender al viejo Waldorf Astor en aquella noche tormentosa. 


No tenemos muchos “Waldorf Astor” en el mundo, pero un jefe satisfecho o un cliente sorprendido pueden equivaler a nuestro Waldorf-Astoria personal.

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Las tres preguntas


Érase una vez un emperador que fue a ver a un anciano sabio que vivía
en la montaña para hacerle las tres preguntas que lo desvelaban.
¿Cual es el mejor momento para hacer las cosas?
¿Quienes son las personas más importantes?
¿Que es lo mas importante?
El ermitaño, se encontraba cavando en su jardín, le escucho atentamente, pero no dijo nada y continuó con su tarea.
El emperador lo miro y como parecía muy fatigado, le dijo:
“Dame la azada y yo cavare mientras tu reposas”.  Después de varias horas, dejo la azada en el suelo y dijo: «Si no puedes contestar a mis preguntas, no
pasa nada.
Simplemente dímelo y me marchare». En ese momento salio un hombre de la espesura dando tumbos y apretándose el estomago con las manos, se desmayo.
El emperador limpio sus heridas y se las vendo con su propia camisa.
Al recuperar la conciencia lo primero que murmuro el hombre fue: “Perdón”.
“¿Perdonarte?” y “¿Que has hecho para necesitar mi perdón?”
“Vos no me conocéis majestad, pero hasta ahora os consideraba mi peor enemigo ya que durante la ultima guerra os apropiasteis de mis tierras”.
El emperador se alegro de conocer la historia y le devolvió sus tierras.
Después de que el hombre se marchase, el emperador miro al ermitaño y dijo: “Ahora debo irme, necesito encontrar la respuesta a mis preguntas”
El ermitaño se echo a reír y respondió: “Tu sabes las respuestas, porque
en todo momento has actuado de acuerdo con ellas, majestad”.

“El mejor momento para hacer las cosas es ahora”.

“La persona mas importante es siempre la persona con la que estas”.
“Y lo mas importante es hacerla feliz preocupándote por lo que necesita”.
Tal como has hecho tu desde que llegaste a esta casa.


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